Barcelona es una de las ciudades con mayor potencial de crecimiento inmobiliario de Europa. Al menos así lo asegura el informe Tendencias 2015, elaborado anualmente por CBRE, primera compañía a nivel internacional en consultoría y servicios inmobiliarios. Dentro del mercado barcelonés, el segmento de oficinas se presenta como el principal motor, y de hecho, CBRE estima que las rentas crezcan entre un 25% y un 30% hasta 2018.